Ya sabíamos….

Por: Francisco S. Cruz

Nada es totalmente malo -dijo alguien-, eso parece corroborar la actual gestión de gobierno, con un reciente informe del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo donde se consigna que “…los programas sociales han logrado que 752 395 dominicanos/as no hayan caído en condición de pobreza monetaria general durante los peores meses de la pandemia. De estos, 315 431 personas podrían haber caído en situación de indigencia de no poner en marcha los programas de mitigación…” (Pág. # 8, del estudio). Aunque no explícito, reconocimiento al fin: PLD-Danilo Medina.

Podríamos decir que, curiosamente, ese estudio es, sin quererlo o queriéndolo, para este gobierno, una suerte de proyección óptima -de rigor científico (no propagandístico o de redes sociales)- de un mensaje halagüeño y esperanzador de cara al primer trimestre de este 2021, pues no sólo de anuncios, yerros o, de improvisaciones puede sostenerse un gobierno; y menos en el contexto de una pandemia global que ni siquiera las naciones más desarrolladas han podido aminorar del todo.

No obstante, tengo la certeza de que, si el actual Gobierno sigue hurgando -continuidad de Estado-, encontrará, de la pasada administración, además del acicate o lugar común “Gobierno más corrupto” de bocinas-periodísticas -otrora opositoras (¡hoy boyantes de publicidad estatal!, o en disfrute de un “situado”-embajada)-, “historiadores”-ocasionales, políticos-funcionarios (oficiantes o curtidos), enchinchadores de oficio y ciertos comentaristas devaluados (exfuncionarios privilegiados)-, más odio-encono del “Último caudillo ilustrado”, otros indicadores macroeconómicos de políticas públicas y programas sociales que hicieron avanzar, como nunca, la agenda social histórica acumulada. Porque, además de los préstamos -del actual Gobierno-, mal que bien, ha sabido naufragar; y nadie naufraga sin disponer, al menos, de brazos, una embarcación, una canoa o yola… (algo, no tan precario, se heredó).

Por ello he sostenido que, cuando un Gobierno llega montado en una ola o una coyuntura sociopolítica específica, como llegó el actual-PRM y PLD-96-2000, resulta más propicio no perder de vista ese presupuesto fáctico-coyuntural y tratar de prolongarlo lo más que se pueda, pues las olas y las coyunturas son eso: momentos….

Por algo en nuestra historia reciente se registran frases de antología que, en su momento, parecieron inoportunas, de olvido, indignación o resignación, como: “¡Basta ya!!!”, “Borrón y cuenta nueva”, “La corrupción se detiene en la puerta de mi despacho”; o más reciente “Un maletín lleno de facturas”. Y no es que hagamos tabla rasa del pasado, es que además de pan, circo o, voluntad firme de adecentar la actividad política y el ejercicio del poder (que ya es disco rayado o cliché-populismo político de todo gobierno-), también hay que gobernar…, so pena irnos como “agua de borrajas”.

                                                    

El autor es político y ensayista