Tyson dice en biografía que odiaba su propia vida

Mike Tyson, quien en la década de los noventa fue considerado como un boxeador “invencible”, ganador a la edad de 20 años del campeonato mundial de los pesos completos.

El exastro del boxeo, se desnuda en su biografía que le autorizó escribirla al periodista y escritor estadounidense Larry Slom. El libro se titula: “Tyson, toda la verdad”.

“A veces me odio. Detesto mi vida, siento que no merezco nada, pero tampoco quise ser The Iron Man (El hombre de Hierro)”, revela Tyson quien, al derrotar en dos rounds al jamaicano Trevor Berbick, se convirtió en el boxeador más joven de la historia en capturar el cetro de la llamada división “Madre”.

El autor de la obra reseña que “el boxeo para Tyson fue siempre una cuestión de vida o muerte. Creció sin un padre, rodeado por personas que le expresaban amor con golpes y en un entorno callejero en el que era blanco de burlas de los chicos mayores, pero pudo encontrar, gracias la vía de escape que le permitió ser con solo veinte años campeón mundial del peso completo y no en cambio ser un delincuente juvenil”.

En otras líneas del libro biográfico -traducido al español- se informa que “el éxito le trajo problemas. Tantos problemas que terminó yendo a la cárcel de donde salió tras purgar unos tres años acusado de violación sexual”. Meses después de salir de prisión volvió a ser campeón al derrotar por KO a Bruce Celdon.

Su único deseo, tras ser atacado por seria calamidades, era escribir su biografía. Una historia no solo por la miseria y el boxeo, sino también por el dinero y la fama, por las drogas y las mujeres.

“Todo eso constituye la trayectoria de quien fuera un peleador que era sinónimo de nocaut”.

En la biografía también se lee sobre la “turbulenta vida de un hombre-leyenda dentro y fuera del ring”. El aguerrido boxeador, nacido en Brooklyn, Nueva York, fue descubierto como “talento en bruto” del boxeo, por el empresario D. Camastu quien lo rescató cuando a la edad de 12 años estaba entregado a los vicios.

Cuatro años después de ganar el cetro de los pesos completos, fue derrotado (lo que constituyó la sorpresa de la década) por el mediocre púgil James “Buster Douglas”.

El acontecimiento, que dejó perplejo al mundo deportivo, ocurrió el 11 de febrero de 1990 en Tokio, Japón. Tyson presentaba expediente de invicto y las apuestas a su favor estaban 40-1.
“No violé a Desiree”

Sobre la acusación de que violó a la modelo negra de 18 años Desiree Washington, Tyson afirma que “dejadme repetir aquí lo que ya dije delante del tribunal, en el momento de la sentencia, durante la vista por mi liberación anticipada, después de salir de prisión y lo que seguiré diciendo hasta que me metan bajo tierra: No violé a Desiree Washington. Ella lo sabe, Dios lo sabe y las consecuencias de sus actos es algo con lo que tendrá que vivir el resto de sus días”.

Y subraya: “Mi promotor, Don King, no dejaba de repetirme que saldría libre de cargos, que estaba trabajando para conseguir que el caso se volatilizara”.

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