Turquía volvió a enviar un buque al Mediterráneo.

Turquía volvió a enviar este lunes un barco de exploración al Mediterráneo oriental, una acción que puede reavivar la reciente crisis con Grecia, que denunció una “amenaza directa a la paz”.

Las tensiones entre Turquía y Grecia se habían exacerbado a raíz del despliegue de este mismo navío turco, entre mediados de agosto y mediados de septiembre, escoltado por buques de guerra, para efectuar exploraciones frente a las costas de Kastelórizo, en una zona potencialmente rica en gas natural.

En esta ocasión el buque de prospección sísmica “Oruç Reis” zarpó por la mañana, según imágenes difundidas por los medios, y llevará a cabo actividades de exploración hasta el 22 de octubre, indicó la Marina turca en un mensaje enviado por el sistema marítimo de alerta NAVTEX.

“Vamos a seguir buscando (gas), indagando y defendiendo nuestros derechos”, afirmó en su cuenta de Twitter el ministro turco de Energía, Fatih Dönmez.

El “Oruç Reis”, que va acompañado de dos barcos de apoyo logístico, será desplegado al sur de la isla griega de Kastelórizo, cerca de las costas turcas y el centro de las disputas entre Ankara y Atenas.

Grecia sostiene que las aguas que rodean Kastelórizo le pertenecen, posición rechazada por Turquía, que alega que debería tener derechos más amplios en el Mediterráneo oriental debido a su mayor litoral.

Este lunes, el ministerio griego de Relaciones Exteriores condenó la decisión turca de volver a enviar el “Oruç Reis”, un hecho que considera una “amenaza directa a la paz y la seguridad en la región”. Turquía es “poco fiable” y “no desea sinceramente el diálogo”, dijo el ministerio en un comunicado.

“Las supuestas amenazas contra Turquía no tienen importancia. Turquía está decidida a proteger sus intereses, tanto en el terreno como en la mesa de negociaciones”, replicó Ömer Celik, portavoz del AKP, el partido islamoconservador en el poder en Turquía.

“Tenemos una jurisdicción marítima en el mar Egeo y en el Mediterráneo notificada a la ONU. Realizamos actividades puramente científicas y técnicas allí. No es una amenaza para nadie”, abundó por su parte el ministro turco de Defensa, Hulusi Akar.

Akar añadió, sin embargo, que las fuerzas navales turcas estaban preparadas para “garantizar la protección” del “Oruç Reis”, en caso de que “sea necesario”.

El nuevo despliegue del barco pone fin a la esperanza de desescalada entre Grecia y Turquía, ambos miembros de la OTAN, que había surgido estas últimas semanas.

La tensión empezó poco después del envío de este barco el 10 de agosto. Ankara prolongó varias veces su misión, haciendo caso omiso de los repetidos llamados de Grecia y la Unión Europea (UE) para suspender dichas exploraciones.

El mes pasado, el “Oruç Reis” volvió a las costas turcas, un hecho que fue visto como una señal de que los dos países optarían por las negociaciones para resolver la crisis.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, dijo entonces que había que dar una oportunidad a la diplomacia. Pero las autoridades turcas insistieron en que el buque iba a ser sometido a mantenimiento como estaba programado y volvería a la zona para proseguir sus trabajos.

“Las labores de mantenimiento del ‘Oruç Reis’ terminaron. Nuestro navío tiene (equipamiento) para radiografiar el Mediterráneo”, declaró el lunes Dönmez. Si hay gas natural, “lo encontraremos”, zanjó.

El mes pasado, y gracias a la mediación diplomática de Alemania, Turquía y Grecia se pusieron de acuerdo para llevar a cabo negociaciones con miras a resolver la crisis.

Share:

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on email
Email
Share on whatsapp
WhatsApp

Entradas relacionadas