teoría de la Comunicación.

Quiro Gómez

La denominada Teoría de la Comunicación o Ciencia de la Comunicación, constituye hoy, no un cuerpo teórico estructurado, ni una disciplina constituida plenamente, sino un campo transdisciplinar de estudio que de manera vigorosa intenta explorar, explicar y en lo posible predecir el futuro de los procesos comunicativos.

Los primeros estudios de la comunicación, con la cierta autonomía de las tradicionales, se dedicaron a indagar acerca de la significación social de la comunicación de masas. A principio de los años 30, en los Estados Unidos de América se había configurado lo que hoy denominan un sistema de medios de comunicación.

La prensa escrita (periódico y revistas) alcanzaba amplios sectores, el sine sonoro irrumpía con fuerza renovada en las salas de proyección y sobre todo, la radio se adueñaba de la atención y el interés de los más extensos público.

Esto provocaba preocupaciones o despertaba expectativas en importantes círculos de la sociedad norteamericana. Los políticos querían saber cuánto y cómo podrían ellos o sus adversarios aprovechar estos medios en sus campañas electorales, los anunciantes (industriales y comerciantes necesitaban comprobar el alcance y significación de los mensajes publicitarios.

Fue entonces cuando diversas personas e instituciones se inquietaban ante la interrogante de cómo los contenidos de los medios alterarían el sistema de valores socialmente establecido. Aparecen así demandas diversas al sector académico, que ante la presencia de recursos y eventuales usuarios de los resultados, acometen investigaciones dedicadas a conocer la cuantía de las audiencias de la radio, el contenido manifiesto de los mensajes políticos o los efectos que en el sistema de actitudes de norteamericanos provocaban el conjunto de medios.

Estos primeros estudios estuvieron guiados por la idea de que los medios de comunicación de masas están conectados directamente con cada uno de los miembros de la audiencia, que se encontraban dispersos u homogeneizados en la sociedad de masa. Las ideas conducía a otorgar a los medios un enorme poder sobre la conducta de las personas. Se creía que si un miembro del público es inoculado con el mensaje, este necesariamente provocaría los efectos previstos.

En los años 40 y 50, se desarrollan otras compresiones más complejas, que tienden a destacar las diversas mediaciones sociales y psicológicas presentes en el proceso comunicativo. También se extiende el campo de estudio a otras formas específicas de la comunicación como la publicidad, la comunicación en el interior de las organizaciones y otras.

Se despliegan miradas en los procesos comunicativos con una respectiva crítica, entre los que destaca el aporte de la Escuela de Francfort en sus análisis sobre la industria cultural y su relación con el desarrollo del capitalismo.

Los años siguientes son testigos de emergencia de investigaciones y construcción teórica desde Europa y Latinoamérica y se acentúan las diferencias entre las divisiones norteamericanas, integradas al stablishment (establecimiento) y dedicadas a servir a intereses puntuales de su sistema

Comunicativo y las estructuras de poder capitalista.

En los años 70, una profunda convulsión sacudió todo el pensamiento social. Es la denominada crisis de los paradigmas. En el campo de la comunicación, esta crisis devino en una profunda reflexión autocrítica. Se vio entonces que los saberes acumulados en tantos años de investigación estaban fragmentados, que apenas podían dar respuesta a viejos problemas del campo de estudio y que resultaban sobrepasados por las nuevas interrogantes que parecían con el desarrollo y la expansión del sector profesional de la información y la comunicación.