Sobre el referendo

 

Hay que participar en el debate sobre la ley que regulará la aplicación del referendo. El referendo está inscrito en la Constitución de 2010 y desde hace once años largos espera por una ley que lo regule.

Al fin aparece un presidente con la voluntad de superar ese vacío y ha remitido un proyecto que ya está en manos de la cámara de diputados. Ese proyecto es un paso de avance democrático, aunque solo abarca lo aprobatorio y lo consultivo y excluye el referendo revocatorio.

Hay que intervenir activamente en la discusión y plantear que se consagren todas las modalidades del referendo, que es una de las vías institucionales de darle al pueblo soberanía y poder de participación y decisión. Ahora que se avanza en ese buen sentido, hay que tratar de que esa soberanía no se le otorgue a medias a los ciudadanos.

Ya se logró el cambio de gobierno que andábamos procurando y debemos ir por cambios de fondo en el régimen institucional. Aquí hay una propuesta sometida al debate y es inadmisible que a estas alturas se adopte el mismo comportamiento que algunos asumen frente a realidades como estas. Luchar por algo y cuando ese algo se presenta, entonces salirle huyendo al tema y despacharlo con dos o tres consignas generales.

El referendo fue siempre un reclamo de las fuerzas democráticas y llegó la hora de pasar a otro plano y luchar por que se regule en los términos más avanzados posibles. Ese es un recurso en manos del pueblo que puede resultar muy útil en el porvenir, y la peor irresponsabilidad sería hacerse el desentendido y dejarle el caso a los otros.

En un momento no revolucionario como el actual, la revolución se impulsa y se defiende en el campo de lo posible. Sobre esto podemos teorizar sin ningún problema y probar la certeza de lo que decimos con los textos de Lenin y Stalin en las manos. Pero como de lo que se trata ahora es de algo mucho más terrenal y práctico, metámonos en la discusión y tratemos de que la ley de regulación que deberá de aprobarse, se promulgue en los términos más avanzados y abarcadores posibles.

Me alegra que ya el Congreso Cívico esté poniendo manos a la obra y haya organizado un encuentro con el referendo como tema para el próximo viernes diecinueve, a las cinco de la tarde, en el restaurante El Maniquí.