Se despide Julio César Castaños Guzmán de la presidencia de la JCE

SANTO DOMINGO.- El presidente saliente de la Junta Central Electoral (JCE) pasó revista a su gestión en la cual logró, según afirmó, sanear las finanzas de la institución.

Explicó que al llegar a la institución encontró una deuda de 2, 400 millones de pesos la cual se encargó junto a los restantes miembros del organismo, de saldar dichas cuentas.

Castaños Guzmán, dijo que posiblemente dichos compromisos de deuda se debieron a la deficiencia en el presupuesto de la JCE en el año 2014 por lo que exhortó al Congreso a aprobar la propuesta de presupuesto enviada por la institución ya que cada uno de los montos están justificados.

Enumeró también las contrariedades por la que la institución tuvo que pasar con la aportación de las leyes de Partidos y Electoral las cuales estaban cargadas de ambigüedades y contradicciones.

«Se intentó complacer a todo el mundo cosa que en la práctica se demostró que no es posible», afirmó Castaños Guzmán.

El expresidente de la JCE explicó los  obstáculos superados durante su gestión como fueron: el montaje de las primarias abiertas, la posposición de las elecciones por los efectos de la pandemia y la complejidad en el voto preferencial entre los regidores.

Además, informó que solicitaron a la Cámara de Cuentas la auditoría de su gestión y que fue calendarizada para el primer trimestre del año próximo.

Se refirió a cada uno de los nuevos elegidos por sus logros profesionales y antecedentes personales.

Misión cumplida, fueron las palabras finales de Castaños Guzmán quien completó así dos períodos no consecutivos de administración en la JCE.

A continuación el discurso íntegro de Julio César Castaños Guzmán:

Señoras y Señores

Amigos todos:

Antes que todo deseo saludar de la manera más respetuosa al Honorable Señor Presidente del Senado de la República Dominicana, Ing. Rafael Eduardo Estrella Virella, y demás Senadores que le acompañan, que con su presencia formaliza la puesta en posesión de las nuevas autoridades de esta Junta Central Electoral.

Deseo también darles la más cordial bienvenida y felicitaciones por su elección,  al Honorable Señor Presidente entrante, Don Román  Jáquez Liranzo, y a los distinguidos y no menos honorables Miembros y Suplentes de esta recién electa JCE para el período 2020-2024.

La Democracia  se vacuna contra la tiranía  porque estos cargos se ejercen por períodos constitucionales que por antonomasia comienzan y terminan.

La institucionalidad democrática radica,  precisamente,  en que las instituciones sobreviven al mandato temporal de aquellos que en un momento las personifican.

Esta verdad se reafirma  hoy con este   acto de entrega y traspaso de mando.  ¡La Democracia es indetenible!

En noviembre de 2016,  fuimos designados por el Honorable Senado  para presidir  esta  Junta Central Electoral que se encontraba  entonces  con una deuda de  RD$2,400 millones de pesos,  que incluía partidas  a suplidores, impuesto sobre la renta, alquiler de vehículos, plan de pensiones, publicidad,   contratistas de obras civiles, entre otros.

Durante estos cuatro años nos correspondió estabilizar las  finanzas de la institución pagando las  deudas y,  redimirlas todas a través del  Comité de Deuda creado por el Pleno de la JCE, coordinado por los Honorables  Magistrados Roberto Saladín  Selin y Carmen Imbert Brugal,  que tuvieron el encargó de purgarlas íntegramente.

Correspondiente a este capítulo,  estamos dejando disponibles en banco la suma de RD$104,166,421.47, millones de pesos,  especializados para el pago de las deudas  del proceso electoral de 2016, que se encuentren aún  en proceso de acreditación.

Además,  durante este ejercicio, procedimos a capitalizar el Plan de Pensiones que contaba apenas con RD$345 millones de pesos en Certificados Financieros,  más el monto de los  préstamos a empleados y funcionarios.  Hoy estamos entregando  el Plan de Pensiones de los empleados de la JCEcon  RD$1,820,000,000.00, millones de pesos,  depositados en Certificados Financieros a plazo fijo  en el Banco de Reservas, y por otra parte,  la suma de RD$920,110,434.02, millones de pesos, prestados al 11% de interés anual a  4,584 empleados,  con retorno del pago en  cuotas  por las retenciones mensuales que se hacen a sus salarios,  contando al día de hoy con activos corrientes que superan los RD$2,778,541,638.80,  millones de pesos, conforme se hace constar en sus Estados Financieros auditados al 30 de septiembre de 2020. En una situación que le permite actuarialmente seguir creciendo, mes por mes, después de pagar con el fruto de sus inversiones, y sin tocar el capital,  la nómina de sus 426 pensionados y  los salarios de los empleados  del plan.

Por otra parte, fruto del ahorro durante este año, estamos dejando en caja  la suma  de  RD$577,257,649.85, millones de pesos,  depositados en el Banreservas, para el pago de la Regalía Pascual de los empleados y funcionarios, que incluye  además, el estipendio para la tradicional Cena de Navidad de nuestro personal.

Disponibles en caja además, RD$177,179,997.73 millones de pesos,  destinados a continuar los programas referentes al acuerdo suscrito por la JCE, con el Poder Ejecutivo, Salud Pública,  UNICEF y otras instituciones, para eliminar el sub registro en las declaraciones de nacimiento.

Aparte de los RD$22,572,581.55 depositados a la vista en este momento  en  las  cuentas institucionales, es adecuado precisar que, producto de las tasas por servicios de nuestras 17 Oficinas en el Exterior, OPREES y otras contribuciones, también mantenemos en nuestras cuentas,  disponibles al día  hoy, la suma de US$734,864.07, dólares, y EUR$231,108.78, euros.

Informamos además, que conforme a  normas y prácticas inveteradas, la ejecución presupuestaria de la institución referente al período 2016-2020, incluyendo los tres (3) primeros trimestres (Enero-Septiembre) del año 2020, está publicada íntegra en la página web de la JCE.

Independientemente a todo lo anterior,  conforme a la legislación vigente, estamos al día con las informaciones del primer semestre de 2020,  reportadas a la Dirección General de Contabilidad Gubernamental; y, además, ajustados al PORTAL TRANSACCIONAL DGCP, a partir del 30 de octubre de 2020,  acorde con las nuevas  directrices establecidas  por la Dirección General de Compras y Contrataciones.

Es preciso destacar  que motu proprio  le solicitamos formalmente en fecha 3 de agosto de 2020,  a la Cámara   de Cuentas de la República Dominicana que  proceda a auditar nuestra gestión 2016-2020, y en tal sentido la CC reunió su Pleno conociendo nuestra solicitud, comunicándonos oficialmente, que  habían decidido calendarizar la auditoría solicitada por nosotros para que la misma  inicie durante primer trimestre del año 2021.

Para una corporación pública que tiene a su cargo el Registro Civil, la Cédula de Identidad y el Sistema Electoral de la República Dominicana,  tener 608 oficinas abiertas no es una exageración, es una necesidad: entre las que se cuentan,   1 Sede Central, 1 Oficina Central de los Actos del Estado Civil, 158 juntas electorales, 165 Oficialías del Estado Civil,   65 Delegaciones en los hospitales,    176 Centros de Cedulación, 3 Centros Móviles de Cedulación, 8 Centros de Servicios y legalizaciones, 10 unidades móviles,  1  Delegación de Defunciones,  1 Centro  fijo de Declaraciones Tardías de Nacimiento, 1  Oficina de Cédula Vieja   y17 oficinas para la atención de los dominicanos  en el exterior, entre otras; como tampoco es un capricho que su nómina alcance los casi 7,450  funcionarios administrativos, empleados y militares, para una institución que brinda diariamente  miles de servicios al público; por todo esto,  tampoco es una exageración,  el contenido de los informes publicados en nuestra página por las Direcciones  de Registro Civil y de la Cédula de más de 3,500,000   cédulas entregadas en este período;  y,  9,963,088 servicios  de  Actas del Estado Civil,  desde Noviembre de  2016 al 18 de agosto 2020.

Bajo ningún concepto puede admitirse como exagerado el Proyecto de Presupuesto para el año 2021, elaborado y sometido oportunamente  por el Pleno de la  JCE,  en fecha 3 de septiembre de 2020, por la suma de RD$7,427,405,900.32, perfectamente motivado y cuadrado al centavo con las necesidades institucionales, y debido a la situación económica del país,  muy  por debajo de los límites referenciados por el numeral l3 del Artículo 18 la Ley Núm. 15-19 de Régimen Electoral,  en tanto el mismo  no puede ser menor del 1.5% del Presupuesto General de la Nación, sin perjuicio de los gastos extraordinarios para ser aplicados a un proceso electoral.

El monto neto dispuesto en el Proyecto de Presupuesto para la JCE,  remitido por el Poder Ejecutivo a las Cámaras Legislativas por la suma de  RD$3,251,291,957.00, Millones de Pesos, retrotraería a la institución al mismo presupuesto del año 2014, que probablemente fue una de las causas eficientes, por su naturaleza deficitaria, de la deuda de RD$2,400 Millones de Pesos, que había acumulado esta junta a noviembre de 2016, año en que asumimos  la administración que concluye hoy.

Después de muchos años de espera,  dos leyes nuevas que impactaron el Sistema de Partidos y Electoral  de la República Dominicana, finalmente prorrumpieron sino abruptamente cuando menos sorpresivamente,  la de Partidos  Núm. 33-18, del 15 de agosto de 2018 y la Orgánica de Régimen Electoral Núm. 15-19,  del 18 de  febrero de 2019, con sus manifiestas contradicciones y ambigüedades,  propias de la celeridad que supone leyes transadas por las mayorías legislativas de ese momento y donde se pretendió complacer a todo el mundo, para que al final las consabidas inconformidades que vinieron posteriormente pusieran de manifiesto que ello no siempre es posible.

Once (11)  Sentencias declaratorias  de inconstitucionalidad ya por acción directa, ya por vía difusa, pusieron de manifiesto  en muy  corto tiempo,  que las jurisdicciones  del Tribunal Constitucional (TC), Tribunal Superior Administrativo (TSA) y Tribunal Superior Electoral (TSE), tenían  y tienen mucho que desbastar en  los textos en cuestión,  tal y como se evidencia en los ya accionados Artículos 8 y 25 Numeral 12,  Artículo 43 Numerales 1, 2, 3 y 4,   así como, el 44 Numeral 6 y Párrafo III,  y los Artículos 14 y 15 del Reglamento de Aplicación,   Artículo 45 Numeral III,   Artículo 49  Numeral III, todos de la Ley  Núm. 33-18; Artículo 2 de la Ley Núm. 157-13; también, el Numeral 18 del Artículo 284, Artículo 134 de la Ley Núm. 15-19 y 10 del Reglamento de Aplicación.

A esto podríamos llamarlo sin lugar a dudas la judicialización del Sistema Electoral dominicano… y  evidencia en la especie un cambio de  reglas en medio de la organización y montaje de las pasadas elecciones. Escenario nada fácil para un árbitro.

La novedad que supuso la implementación del Voto Preferencial para regidores y vocales en el Nivel Municipal,  en las  elecciones que fueron  pospuestas  por caso fortuito para el 15 marzo  de 2020, adicionó un grado de complejidad  que ya era conocido desde 2002 en la boleta cerrada y desbloqueada para los Diputados por Circunscripción Territorial. En esas elecciones fueron electos exitosamente 3,767 funcionarios a las  158 alcaldías y 235 distritos municipales, que se juramentaron todos, tal y como establece la Constitución,  el 24 de abril de este año.

La Ley  Núm. 15-19 eliminó el denominado “arrastre” estableciendo un nuevo Nivel de Elección indivisible para las Diputaciones, permitiendo a los electores que así lo decidiesen,  votar en boletas diferentes por el Senador de un Partido y por el Diputado de otra organización política.

La emergencia sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19, determinó que las elecciones Presidenciales y Congresuales que debieron tener lugar el 17 de mayo de 2020, fuesen  pospuestas, de forma extraordinaria por fuerza mayor, al 5 de julio de este mismo año, juramentándose el pasado 16 de agosto todos los 264 funcionarios  que resultaron electos, para el Poder Ejecutivo y el Congreso,   que es la  fecha ordinaria establecida por la Constitución de la República.

Vale resaltar las Elecciones   de los Dominicanos en el Exterior, bajo el amparo de la consigna ¡Elecciones sí o sí!,   en el  nivel presidencial y la escogencia en los 18 países, donde fue permitido por los Estados receptores,   de los 7 Diputados, de las 3 Circunscripciones  que representan a nuestra diáspora en la Cámara Baja.

El Protocolo Sanitario elaborado por la JCE, y elogiado por la comunidad internacional, determinó en gran medida que el máximo exponente del Departamento de Estado Americano,   calificará públicamente como  justas,  libres y transparentes,   las pasadas  elecciones en las que alcanzó la victoria en primera vuelta el candidato del Partido Revolucionario Moderno (PRM), Don Luis Abinader Corona.

Es un acto de justicia mencionar el lamentable  deceso por COVID,  de los Presidentes de la juntas electorales de Barahona, Freddy Pérez Espinosa; Baní, Nelson Eddy Carrasco y Cristóbal Cuello de  Nagua, los cuales fallecieron durante al pasado proceso electoral,  en el estricto cumplimiento de su deber.

La diversidad de métodos de elección de candidatos de los partidos y organizaciones políticas: primarias simultáneas, abiertas o cerradas, todas organizadas por la JCE; y,  las diversas modalidades de  Convención de dirigentes, delegados y militantes, supervisadas por el órgano de elecciones; encuestas, alianzas y reservas, contribuyen a conformar un sistema electoral muy complejo y de difícil administración, que se ralentiza con la interposición por  aspirantes y precandidatos, de las vías de   recursos de apelación y revisión, dependiendo del nivel de elección.

Basta decir que en las Primarias Simultáneas del pasado 6 de octubre de 2019, se presentaron únicamente 2 partidos políticos, y  se inscribieron más de  11,429 precandidatos, para candidaturas uninominales y plurinominales, candidatos que fueron escogidos en tiempo record, con el modelo de Voto Automatizado,  y votos que  fueron posteriormente  auditados físicamente en las 158  juntas electorales 2 días después.

La designación por el Honorable Senado de una ingeniera de sistemas como parte del Pleno de la Junta Central Electoral, abre las puertas a la ya imprescindible creación de una Comisión de Tecnología que arraigue a la institución con la realidad de que no es posible en estos tiempos un proceso electoral eficiente sin un nivel adecuado y seguro de implementación tecnológica.

El financiamiento de la política precisa de transparencia y topes de gasto, es una realidad que recién finalizadas las pasadas elecciones,  los candidatos presidenciales estuvieron obligados  por la ley, y así lo hicieron todos, de presentar una declaración de gastos y  revelar sus fuentes de financiamiento, tal y como consta en las publicaciones que ha hecho sobre el particular la JCE.  Algo nunca visto en la historia de las elecciones dominicanas.

Esta nueva junta que asume hoy cuenta con notables abogados de gran experiencia jurídica y académica,  incluyendo la dimensión judicial, como es el caso del magistrado Presidente que viene de Presidir el Tribunal Superior Electoral y es el  Decano de Derecho de la Universidad Católica  Santo Domingo, y,  la exitosa Directora de Registro Civil, hoy Miembro del pleno y que hace años  desempeñó el cargo de Jueza de la Corte Laboral de San Francisco de Macorís.

La raigambre histórica de un santiaguero distinguido, reivindica no solo la memoria de su padre don Rafael Vallejo, sino el memorial  trascendente de  la Junta que presidió el doctor  César Estrella Sadhalá; y, finalmente,  qué decir, de la sociedad civil y el ejercicio ciudadano  de la abogacía privada personificada en el talento y capacidad de tan distinguido Miembro.

Simplemente van estas palabras deseándoles el mayor de los éxitos, todos los parabienes y bendiciones que serán necesarios para desempeñar esta tarea que asumen desde hoy, acaso la más importante para la Democracia, la más grande con que un país puede honrar una persona.

A mis colegas del Pleno saliente de esta  Junta Central Electoral, Roberto Saladín Selin, Carmen Imbert Brugal, Rosario Graciano de Los Santos y Henry Mejía Oviedo,  felicitaciones y gracias, muchas gracias, ha sido un honor servir junto a ustedes, gracias por todo ese apoyo que nos dieron siempre.

A  las Juntas Electorales, OCLEES y OPREES, a los Directores, Subdirectores, a la Policía Militar Electoral, a los encargados y el personal administrativo, a los choferes, seguridad, guardianes, mayordomos y conserjes, plomeros y electricistas. Gracias del Alma.

Mucho perdón por haberlos mantenido a todos con el mismo salario. Es un encargo que tendrá a bien enmendar de seguro que con mucho gusto el nuevo Presidente y su Pleno… siempre que el Presupuesto lo permita.

Hoy terminamos la misión encomendada  habiendo hecho lo correcto,  y sin retorcer el derecho. Sin odio en el jardín.  (Dice mi amigo,  el Presidente Mújica,  que el odio estupidiza…y que solo el amor es creador). Creador de ese mundo  justo y nuevo que todos deseamos.

Para una República Dominicana inmortal, bella  e inmarcesible. Patria que nos acoge a todos bajo el amparo de la convivencia que se vive en la Democracia.

Finalmente que viva pues Juan Pablo Duarte y todos los héroes de la República. Amén. Bendiciones a todos.

De nuevo Gracias… ¡Muchas Gracias!

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