PLD: ¡entusiasmo y populismo…!

 

Por: Francisco S. Cruz

No hay duda de que, a pesar de la salida del poder y del objetivo político-electoral de un transfuguismo trasnochado -que tiene un “líder”-alentador-, el PLD vive, a la luz de su IX Congreso, una suerte de entusiasmo y populismo político-aspiracional tras un puesto en lo que sería, y sé que me voy a ganar rayos y centellas -por escribirlo-decirlo-, un Comité Central supernumerario que, quizás, habrá que consultar al partido “comunista” chino para saber cómo hacer viable u operativo un organismo-jerárquico (no ya de seiscientos y tantos -¡que no se reunía!-, sino de mil…) que no sea de liturgia, corroboro o de “convidados de Piedra” como fue la tradición en el poder y donde el Comité Político o “sanedrín” suplantó al todo orgánico. Ese sería, sin duda, un “elefante blanco” difícil de alimentar y, quizás, hasta de domesticar.  Pero no vamos a arruinar la fiesta -¡Dios nos libre!-.

Por supuesto, en esa fiesta, de aspiraciones y entusiasmos, hay un sinnúmero de jóvenes -y no tan jóvenes (¡todos tan necesarios!)- talentosos, de trayectoria, aptos y dignos para un puesto de jerarquía; pero, también, y no vamos a engañarnos, los hay que no están, todavía, aptos ni preparados, políticamente, para un puesto a un organismo que necesita de elaboradores de ideas, experiencias en las lides políticas, manejo y desempeño en la implementación de líneas de masas, estrategas-expertos cibernéticos -ofensivos-defensivos- de redes sociales, estrategias políticas multisectoriales para articular e implementar, por cuadros-dirigentes duchos y formados, una oposición política de doble vía: constructiva o de radicalización-antagónica; pero, sobre todo, de saber que la política, a ese nivel, no es una pasarela -un figurear o correveidile- ni mucho menos un pase, cuasi probable, a una posición en los poderes públicos de cara al porvenir (no obviemos, que el PLD es un partido de altísima vocación de poder). Y ese último aspecto, atractivo o agregado fáctico, hay que saberlo administrar (y más en el contexto de un momento difícil y de amenazas a su propia sobrevivencia como organización política).

Por todo lo anterior, sugiero que los presidentes de comités de bases a la hora de votar -por los aspirantes al CC del PLD-, tomen en cuenta, como un ábaco o pizarra de valores, el decálogo-cedazo ético-moral-partidario, sin desperdicios, que viene exponiendo-enrostrando -en su cuenta de twitter-, responsablemente, la dirigente peledeísta Susana Gautreau para que los dirigentes de bases sepan distinguir entre “mansos y cimarrones”.

Honestamente, suscribo ese decálogo -de Susana Gautreau-; aunque, de todas formas, ya está decidido: el PLD tendrá un CC tan amplio y maximalista-populista como la coyuntura, el momento o la demanda lo está exigiendo (quizás, un populismo “estratégico” que podría resultar -quiera Dios que no- de doble vía…). Quizás por eso la política “es el arte de lo posible” y eso, me olvidaba, mata calidad, doctrina, ideología y hasta la elemental autoevaluación política sobre convencernos de si algo es verdaderamente conveniente o necesario (¡un Comité Central tan supernumerario!). Sin embargo, tal vez nos ciegue-olvide que, por mucho tiempo, unos pocos -los del sanedrín (algunos, al Consejo Consultivo, algo justo o de retribución altruista-partidaria, aunque, fueron múltiples las fallas en materia de preservar una visión estratégica de partido en el poder)- se despacharon, también, por su cuenta-antojo. Eso sí, siempre, pendulando entre un líder-presidente y otro…, y a pesar de ello, nos debatíamos entre ser un partido político -que, a pesar de todo, lo seguimos siendo-, un bazar o una mesa replegable…, y si no me expulsan-maldicen, me quedo como un simple e irreverente miembro). No obstante, me inclino por un partido mas real y localizable; o, al menos, uno cuyo padrón -de miembros-militantes- se pueda cuantificar más allá de una zafra electoral. Ese partido aún está en el PLD. Es más, lo conozco.

Y no olviden que, el partido, en el exterior, también existe…. (Urgente: ¡sinceración-validación del padrón y elecciones…! ¡Ahora!). ¡Entiéndalo! ¡Escúchenlo!

Ah, finalmente, ¡éxitos a todos…!