Muerte de Evelio Martínez, enluta al pueblo de Mao.

El comandante de Abril, Evelio Martínez murió anoche en Sto. Domingo, reproducimos una entrevista publicada por el vespertino EL NACIONAL en sept. 10/2016.

 

MAO, VALVERDE.– La Guerra Civil Dominicana de 1965 constituye uno de los hechos más relevantes en la historia reciente de la República Dominicana, El comandante Evelio Martínez a su llegada a la ciudad capital, junto a sus compañeros, van decidido a formar parte de uno de los Comandos constitucionalista, para de esta forma defender con sus vidas, si era necesario, la

Restauración del gobierno constitucional del destituido presidente Juan Bosch.

Ramón Santana (fallecido) y Evelio Martínez junto al periodista Angel Berto Almonte, Director de www.impactoLibre.com

Narra el comandante Evelio que a su llegada a la ciudad capital, específicamente al campamento 16 de agosto, ubicado en la autopista Duarte, donde los militares habían iniciado la revuelta, allí se detuvo el y sus compañeros para repartieron sandwiches y agua, y para sorpresa se encontró con el coronel Álvarez Olguín, a quien conocía, y el oficial recomendó que siguieran porque el campamento iba ser bombardeado.

Evelio junto al fotoperiodista Próspero Rodríguez (fallecido)

Una hilera de tanques de guerra del tamaño y largo del puente Duarte se veía en la medida que se acercaban a la ciudad, y es cuando comienza la furibunda batalla contra estos temibles monstruos, allí se le perdió el miedo y el temor que se le tenía a los tanques de guerra, como maquinas mortales e invencibles.

Se dispersaron por las calles llenas de obstáculos mientras los combatientes ( el pueblo enardecido) corren detrás y le salen de casas y callejones con bombas molotov y disparando con fusiles y escopetas .Todos son capturados y destruidos Así termina el combate contra los tanques de guerra del genocida Wessin.

Nuestro Evelio Martínez, junto al también revolucionario Sergio Peña.

Sergio Peña Explica Evelio que al anochecer del 27 de abril, día del combate terrible contra las fuerzas reaccionarias, Sergio Peña y él se trasladan a la calle 19 de marzo donde supuestamente encontrarían al Dr. Peña Gómez ,al llegar había dos compañeros con la puerta cerrada y al abrirnos y vernos con la ropa sucia y armados, nos dijeron; después de dejarnos entrar y contarle los combates que se había escenificado en el puente Duarte y que ellos desconocían, que a ellos le dijeron que Molina y Peña se habían metido en una embajada .

Nos bañamos y pudimos comer y beber mucha agua para dormir en unos cartones en la sala. Los ametrallamientos y bombardeos continuaron en la noche y con más intensidad el día 28 desde la mañana con aviones vampiros y helicópteros que nunca habíamos visto por toda la calle Padre Billini y El Conde .!Aquello era terrible y ensordecedor!

Pegados a la paredes de las calles llegamos hasta la calle Pina esquina Canela, donde se instaló el comando Central con El Coronel Caamaño al frente, y donde encontramos una multitud de combatientes; hombres y mujeres del pueblo ávidos de noticias y armas .

Concomitantemente (nos enteramos) que se llevaba a cabo la toma de la fortaleza Ozama. Los aviones y helicópteros continuaban atacando con saña criminal ciudad nueva, hiriendo y matando a las personas sin importar edad ni sexo. La población se tiró a las calles a combatir a los golpistas, genocidas ¡Salve el pueblo que intrépido y fuerte a la guerra a morir se lanzó !Lo que reza la estrofa de nuestro himno nacional lo estábamos viviendo allí en la batalla del Puente Duarte . Al encontrarnos con compañeros y amigos nos enteramos que en la parte norte se estaban librando fieros combates contra las fuerzas reaccionarios de transportación.

Contribuimos al traslado de los policías prisioneros de la fortaleza Ozama hasta la cárcel habilitada en el palacio de justicia de ciudad nueva. Muchos se tiraron al rio para cruzar a la parte oriental dejando atrás a compañeros muertos y heridos.

Día 28 de Abril.

En la madrugada sentimos un ataque aéreo (dormíamos en la 19 de marzo),nos despertamos con las explosiones, nos levantamos temprano y nos fuimos a la calle Piña esquina Canela y de ahí se veían la hilera de barcos de guerra norteamericanos que anunciaban la 2da. Intervención americana en un siglo.

Los aviones del Triunvirato, Wessin y su gente atacan la ciudad, ametrallándola de este a oeste por las calles Padre Billini, Arzobispo Nouel, Conde, Av. Mella y otras. La batalla para tomar la Fortaleza Ozama con tanques de guerra, cañones, ametralladoras pesadas y ligeras se siente por los alrededores, así como los atronadores y tremendos ruidos. Lo logramos.

Relata Evelio, que se libraban combates cercanos como el que sucedió en el cuartel de la policía de la Rosa Duarte con Bolívar, donde se capturó un camión y una cantidad de armas y se hicieron prisioneros un contingente de policías que habían traído del sur del país.

A las 11:00 de la mañana se asomó un compañero por la ventana para convocar al altar de la patria en el parque de La calle El Conde, donde reposan los restos sagrados de de los padres de la patria, Duarte, Sánchez y Mella y ante ellos juramos con Caamaño seguir sus ideales, Dios, Patria y libertad, cantamos el himno nacional con el atronador rugido de los aviones asesinos.

Se ordenó allí volver al puente Duarte esta vez a combatir al invasor yanqui y allí Caamaño grito: pueblo dominicano, pueblo dominicano, las fuerzas militares norteamericanas invaden a Santo Domingo a través del puente Duarte y desde el puerto de Haina, hay que enfrentarlo con todo lo se tenga, hasta las últimas consecuencias!

Fuego, Fuego, Fuego ¡contra los invasores norteamericanos. Hacia el puente Duarte, compañeros. Fueron fieros los combates del 28 y el 29 y muchos los muertos y heridos y se anunció un cese al fuego en la mañana del 29.

Volvimos a la calle Piña & Canela, donde se encontraba el Comando Central y allí en plena calles se reunía una multitud de personas, militares, combatientes, dirigentes del partido y el pueblo en general.

Hicimos contacto con compañeros dirigentes del PRD y comenzamos a recibir línea política, de la que carecíamos. Comenzaron las negociaciones entre las partes y el flujo de personalidades a visitar al que se había erigido en el líder del movimiento constitucionalista .el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó.

A Evelio, el comandante, le quedan en su cuerpo las mudas cicatrices de las balas, que en su lenguaje le dicen a la presente y futuras generaciones, “hay que tener amor por la patria, y jamás permitir que un intruso invasor vuelva a pisotearnos”.

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