Libertad de cátedra y de tecnología en la UASD…

Mi sorpresa ha sido muy gratificante, cuando, primero vi y leí que mi propuesta fue asumida por el candidato a Decano de la Facultad de Humanidades-UASD, el ex-Decano, Mtro. Ramón Rodríguez

Pero hay una realidad latente que intercede en la tranquilidad de cualquier sujeto que ame a este país: La nueva realidad a la que nos ha llevado el COVID-19 y la dinámica interna de la educación nacional, de manera particular, la educación superior, con el caso específico de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD).

El 22 de agosto de este año en curso, fui convocado por la Asociación de Profesores de la Facultad de Humanidades de la UASD (ASOPROFAHU). En ese encuentro profesoral virtual, por la plataforma de Zoom, pedí la palabra y propuse que mi asociación profesoral asumiera la propuesta de solicitar al honorable Consejo Universitario, admitir o aprobar que en este inicio de docencia virtual, cada profesor o profesora, pueda desarrollar su labor docente a través de la plataforma virtual o del espacio tecnológico que le sea posible y/o más familiar, como Zoom, Whatsapp, ClassRoom, e-mail, videos-conferencias; entre otros. La idea es que funcionen, como lo hicimos al inicio, donde nadie nos impulsó a terminar por la vía virtual. Lo hicimos por responsabilidad profesional y académica, salvando la imagen de nuestra academia.

Para asegurar la responsabilidad ética en el trabajo, propuse que el control, vigilancia o chequeo, esté a cargo de los-as coordinadores-as de cátedras de las escuelas, por lo que los- profesores-as debíamos enviarles el link de convocatoria a docencia o del «compartir de saberes» y enviar los vídeos y/o las pruebas objetivas de que desarrolló su trabajo académico, cada vez que tenga una sesión de labores docentes discentes o estudiantes.

Por JULIO CUEVAS