Félix Fermín muestra una vez más su grandeza en la pelota dominicana

SANTO DOMINGO. – El nombre de Félix Fermín sin duda alguna es sinónimo de éxito en la Liga Dominicana de Béisbol Profesional (Lidom), el camino triunfal que ha trillado en su carrera como dirigente, lo coloca en sitial único en la pelota local y en un símbolo de gloria, como ningún otro manager en la historia de las Águilas Cibaeñas.

Fermín conquistó este lunes su sexto título de campeón, cuando las Águilas derrotaron a los Gigantes del Cibao en el séptimo partido de la final, ampliando su marca como el máximo ganador en la historia de la liga como dirigente, al alcanzar su primer triunfo en una final en 13 años, cuando ganó su último campeonato en la campaña 2007-08, un nuevo triunfo marcado, no solo por la dificultad que constituye vencer al rival en el terreno, sino también lidiando con la presencia del Covid-19.

La grandeza de Fermín, es que le ha dado todos estos títulos a las Águilas, quienes, con esta nueva victoria, empataron con el mayor número de coronas en la historia de Lidom, con los Tigres del Licey, ambos con 22 coronas.  Lo significativo de los éxitos del capataz más ganador en la historia del club, es que ha aportado el 27.2% de los títulos de campeones del equipo amarillo, para lo cual ha tenido que reinventarse, superar las adversidades y duras críticas que ha encontrado cuando el éxito no le ha sonreído.

“Este triunfo significa mucho para mí, después de un equipo caer 0-2 en las dos series (semifinal y final) y poder regresar. Hay que darle todo el crédito a ese grupo de jugadores, que hizo su trabajo y siempre se fajaron en el terreno, nunca se dieron convencido”, dijo Fermín al ser entrevistado luego del triunfo amarillo, pero la realidad es que el dirigente del equipo de Santiago, omitió el hecho de que sus dirigidos cayeron debajo 1-3 en la semifinal ante los Toros del Este y en la final.

Para lograr convertir a las Águilas en el segundo equipo en recuperarse de un déficit 1-3, para conquistar el título de Lidom, junto a los Leones del Escogido de 1988-89, Fermín tomó decisiones que fueron vitales y que demuestran su jerarquía al dirigir.

Uno de esos constituyó el movimiento del primer turno en el orden al bate, e un jugador establecido en las Grandes Ligas, como es Jonathan Villar y a su vez enviando al banco a Edmundo Sosa y dándole el campo corto a Ramón Torres, quien rindió sus frutos con  batazos claves para las Águilas y permitió a Villar lucir mejor tras este punto, además regresó a la titularidad a Juan Carlos Pérez, quien fue un elemento con experiencia que dio buenos turnos a la ofensiva y movió  otros hombre importantes, pero que no estaban produciendo a nivel acostumbrado, como Melky Cabrera.

Y es que esta victoria ha sido una respuesta de Fermín, para aquellos quienes cuestionaron su capacidad de ganar en la pelota local, luego de momentos en los que no pudo conseguir su objetivo de ganar un campeonato.

“Este tiene un sabor diferente, porque se me estaba descartando, dijeron que no podía seguir dirigiendo y hoy gracias a Dios estamos celebrando”.

Con orgulloso, pasión, disciplina y entrega, Fermín ha demostrado que es un ganador y que continuará aportando al éxito de las Águilas Cibaeñas, quienes ya lo confirmaron para la siguiente temporada de Lidom. (fuente: elnuevodiario.com) 

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