Las exautoridades de Estado aguardarán las determinaciones del Ministerio Público que los investiga por los presuntos delitos de Terrorismo, Sedición y Conspiración por los sucesos de 2019, tras la renuncia de Evo Morales a la presidencia.

La exmandataria fue llevada desde la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de La Paz hasta las oficinas de la Fiscalía para que preste sus declaraciones. No obstante, se acogió al derecho al silencio, por lo que nuevamente fue trasladada hasta celdas policiales.

Áñez aseguró que su aprehensión no tiene fundamento y, por el contrario, es un “amedrentamiento político”. Además, afirmó que ella asumió la presidencia porque en noviembre de 2019 todas las autoridades de ese entonces renunciaron a sus cargos.

“Están mandando acá por demostrar poder, demostrar amedrentamiento, amenazas, eso es lo que nos está gobernando ahora (…) Cuántas renuncias hubo (en 2019), yo asumí la presidencia ante tantas renuncias así que eso (mi aprehensión) no tiene ni pies ni cabeza”, afirmó.

En tanto, Álvaro Coimbra aseguró que su aprehensión responde a una persecución política.

Ya en las celdas policiales, Áñez recibió la visita de dos de sus excolaboradores, Rafael Quispe y Wilson Santamaría, quienes le entregaron ropa para que sea abrigue.

En contacto con los medios, Quispe declaró que la expresidenta le dijo que “está firme” y que se “va a someter” a la justicia, que “no se ha escapado (y que) no se escapará”.

Con relación a la salida de los exministro del gobierno de transición, Arturo Murillo y Fernando López, Quispe los calificó como cobardes ya que todos “los que se escapan del país, sean opositores, oficialistas, los que se escapan son cobardes como decía Evo Morales, todos los que se escapan son delincuentes confesos como lo hizo Evo Morales”. (13/03/2021)