Estos son los hechos

 

El primero de enero de 1971 Balaguer nombró al general Enrique Pérez y Pérez jefe de la Policía.

Se hizo más fuerte la prédica del odio a los ciudadanos, la propaganda injuriosa contra los opositores, especialmente contra las organizaciones de izquierda, y se creció entre las tropas la tendencia histérica al tiro a matar.

El 12 de enero fueron muertos a balazos cinco personas que se desplazaban en un vehículo en los alrededores del mercado Modelo.

El propio general dijo insolentemente que esos eran cinco ladrones que habían atacado a una patrulla.

Se comprobó que se trataba de cinco agricultores de Constanza, que después de dejar un camión con productos agrícolas en dicho mercado se dirigían al lugar donde iban a dormir.

Empezó a operar una banda de maleantes con evidente protección de la Policía y la misma noche del 12, policías y bandoleros se llevaron del hospital Padre Billini al jovencito Santiago Manuel Hernández –Mangá-, cuyo cadáver, en piyama, apareció tirado al día siguiente en una playa de San Pedro de Macorís.

Al otro día las tropas que peinaban los barrios de la parte alta de la ciudad, detuvieron a seis dirigentes emepedeístas, que se salvaron porque no fueron identificados en el acto. Pero los mantuvieron nueve meses en las solitarias subterráneas del palacio policial.

Al día siguiente fueron arrestados los principales dirigentes del Partido Comunista Dominicano y lo mismo que a los emepedeístas, se les acusó de crímenes, secuestros, atentados, atracos.

En las entradas y salidas de los pueblos se instalaron retenes para registrar vehículos y pasajeros, mientras la Banda seguía azotando las calles en medio de una campaña de terror, que se llevó el escaso sosiego que aún quedaba en el ánimo público.

Se organizó la Operación Chapeo, una jornada de tortura y de terror que se mantuvo durante meses contra prisioneros rendidos e indefensos en La Victoria. Aquella trágica jefatura que empezó con la matanza de cinco agricultores, terminaría con la matanza aleve de cinco estudiantes inocentes.

La noche del 9 de octubre mataron a los cinco jóvenes del Club Héctor J. Díaz. Antes había desaparecido Andrés Ramos Peguero, tras ser detenido el 19 de agosto de 1971 y asesinado Homero Hernández a sangre fría, el 22 de septiembre siguiente, para citar solo dos crímenes, entre muchos.

Esos son los hechos. Tan solo una pequeña parte de los hechos, porque el espacio no alcanza para citarlos todos.