Advierten al presidente Abinader de “grave peligro” si RD permite campamentos de refugiados haitianos

SANTO DOMINGO.- El abogado Juan Miguel Castillo Pantaleón informó este domingo que alertó al presidente Luis Abinader y a su gobierno sobre el “grave peligro” que supone para el país la existencia de un documento oficial para la implementación del denominado “Plan de Contingencia para Flujos Masivos de Inmigrantes en República Dominicana”.

El exjuez de los tribunales dominicanos le transmitió de manera personal su preocupación al mandatario, durante un encuentro de un grupo de nacionalistas con el gobernante, coordinado por el ex diputado y vicepresidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo.

Castillo Pantaleón señala que dicho plan, elaborado por el Instituto Nacional de Migración, permanecía en secreto y que incluso presuntamente era desconocido por el propio jefe de Estado.

Detalla que lo que se busca es hacer que la República Dominicana asuma la condición de refugiados de cientos de miles de haitianos que ingresan desde Haití hacia este lado de la isla, ante circunstancias de calamidad, violencia e inestabilidad en el vecino país.

Establece que en cada una de las provincias fronterizas (Pedernales, Elías Piña, Independencia, Dajabón y Montecristi), se instalarán al menos un campamento o “alojamiento” con capacidad de hasta 90 mil haitianos, en los primeros tres meses de su activación.

El jurista recuerda que la condición de “refugiado” es una categoría especial que obliga a los países suscribientes (como la RD) a garantizar, además de alojamiento, los servicios básicos, como educación, salud, libertad de circulación, trabajo, seguridad social y hasta documentos de identidad si carecieran de los mismos.

Expresa que el plan se activaría con la simple declaración en cualquier lugar de las provincias fronterizas, donde una o varias familias, o un grupo de personas, se autodeclaran desplazadas por la violencia o la situación económico-social de Haití.

Sostiene que el documento que sustenta el plan es oficial y definitivo, además de que cuenta con el aval del Estado dominicano y ha sido elaborado junto a dos organismos multilaterales dependientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y financiado por el gobierno de los Estados Unidos.

En ese sentido, le enfatiza al presidente Abinader que debe estar consciente de que quien pretenda convencerlo de que se trata de un documento no vinculante y que no tiene efectos jurídicos, “estaría intentando confundirle o tomarle el pelo”, a fin de que su gobierno no accione para echarlo para atrás.

Apunta que las pretensiones contienen graves violaciones legales y constitucionales, tras señalar la incompetencia del Instituto Nacional de Migración, el que alega ha sido dirigido desde su existencia por personas que actúan de espaldas a la naturaleza de sus verdaderas funciones y en connivencia con oscuros intereses.

Explica que los aprestos para establecer estos campos de refugiados son realizados con la participación de los ministerios de Interior y Policía, de Defensa, Relaciones Exteriores, Economía y Planificación, la Dirección General de Migración, el Departamento Nacional de Investigaciones, la Policía Nacional, Cruz Roja Dominicana y el Centro de Operaciones de Emergencias.

Especifica que cuenta con la contribución técnica y financiera de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ambos organismos dependientes de la ONU.

“Ese plan de contingencia fue financiado por una oficina de un gobierno extranjero, como lo es la “Oficina de Población, Refugio y Migración del Departamento de Estado de Los Estados Unidos de Norteamérica”, asegura.

Proyecta que el desbalance poblacional que supondría establecer campos de refugiados de hasta 90,000 haitianos, superaría a los ciudadanos dominicanos en las provincias fronterizas, lo que “haría añicos la integridad de nuestro territorio nacional”.

En ese orden, advierte que el país perdería el control sobre las cinco provincias fronterizas, pues no puede deportar ni devolver esos cientos de miles de haitianos a quienes el Estado dominicano estará obligado a proveerles el alojamiento, servicios y derechos que no es capaz de garantizar a los dominicanos que viven allí.

Finalmente afirma haber quedado con la impresión de que el presidente Abinader tiene conciencia y dominio del problema actual en Haití y de las relaciones bilaterales entre ambos países.

FUENTE: ELNUEVODIARIO.COM/Luis Brito

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